9.13.2009
intergalactic
Yo soy como soy, loco.
soy como soy y me visto como lo beastieboy
de repente todo eso que siempe quisiste pasa
¿y ahora?
¿y ahora?
Sos vos, boluda, sos vos.
o sea vos sos vos.
al fin
¿y ahora?
eh, ¿y ahora?
4.22.2009
La terrible sinceridad
de Aguafuertes porteñas.
Me escribe un lector: "Le ruego me conteste, muy seriamente, de qué forma debe uno vivir para ser feliz".
Estimado señor: Si yo pudiera contestarle, seria o humorísticamente, de qué modo debe vivirse para ser feliz, en vez de estar pergueñando notas, sería, quizá, el hombre más rico de la tierra, vendiendo, únicamente a diez centavos, la fórmula para vivir dichoso. Ya ve qué disparate me pregunta.
Creo que hay una forma de vivir en relación con los semejantes y consigo mismo, que si no concede la felicidad, le proporciona al individuo que la practica una especie de poder mágico de dominio sobre sus semejantes: es la sinceridad.
Ser sincero con todos , y más todavía consigo mismo, aunque se perjudique. Aunque se rompa el alma contra el obstáculo. Aunque se quede sólo, aislado y sangrando. Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo.
No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra la pared. Interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente:
-¿Soy sincero conmigo mismo?
Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar. Esté segurísimo de eso. No se va a matar, porque no se puede matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia, impedirá que usted se mate tirándose al pozo. La vida, providencialmente, colocará, un metro antes de que usted llegue al fondo, un clavo donde se engancharán sus ropas, y ... usted se salvará.
Me dirá usted: "¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?" ¡Qué se le importa a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. Aunque se suba a una montaña, no verá un centímetro más lejos de lo que le permita su vista. Pero, escúcheme bien: el día que los que lo rodean se den cuenta de que usted va por un camino no trillado, pero que marcha guiado por la sinceridad, ese día lo mirarán con asombro, luego con curiosidad. Y ese día en que usted, con la fuerza de su sinceridad, les demuestre cuántos poderes tiene entre sus manos, ese día serán sus esclavos espiritualmente, créalo.
Me dirá usted: "¿Y si me equivoco?". No tiene importancia. Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesta la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino. Contra viento y marea. Contra todos, si es necesario ir contra todos. Y créame llegará un momento en que usted se sentirá más fuerte, que la vida y la muerte se convertirán en dos juguetes entre sus manos. Así, como suena. Vida. Muerte. Usted va a mirar esa taba que tiene tal reverso, y de una patada la va a tirar lejos de usted. ¿Qué se le importan los nombres, si usted, con su fuerza, está más allá de los nombres?
La sinceridad tiene un doble fondo curioso. No modifica la naturaleza intrínseca del que la practica, y sí le concede una especie de doble vista, sensibilidad curiosa, y que le permite percibir la mentira, y no sólo la mentira, sino los sentimientos del que está a su lado.
Hay una frase de Goethe, respecto de este estado, que vale un Perú. Dice:
"Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él"
Es lo que anteriormente le decía.
La sinceridad provoca en el que la practica lealmente, una serie de fuerzas violentas. estas fuerzas sólo se muestran cuando tiene que producirse eso de: "Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás". Y si usted es sincero, va a percibir la voz de estas fuerzas. Ellas lo arrastrarán, quizá, a ejecutar actos absurdos. No importa. Usted los realiza. ¿Que se quedará sangrando? ¡Y es claro! Todo cuesta en esta tierra. La vida no regala nada, absolutamente. Todo hay que comprarlo con libras de carne y sangre.
Y de pronto, descubrirá algo que no es la felicidad, sino un equivalente a ella. La emoción. La terrible emoción de jugarse la piel y la felicidad. No en el naipe, sino convirtiéndose usted en una especie de emocionado naipe humano que busca la felicidad, desesperadamente, mediante las combinaciones más extraordinarias, más inesperadas. ¿O qué se cree usted? ¿Que es uno de esos multimillonarios norteamericanos, ayer vendedores de diarios, más tarde carboneros, luego dueños de circo, y sucesivamente periodistas, vendedores de automóviles, hasta que un golpe de fortuna los sitúa en el lugar en que inevitablemente debía estar?
Esos hombres se convirtieron en multimillonarios porque querían ser eso. Con eso sabían que realizaban la felicidad de su vida. Pero piense usted en todo lo que se jugaron para ser felices. Y mientras no se producía lo efectivo, la emoción, que derivaba de cada jugada, los hacía más fuertes. ¿Se da cuenta?
Vea amigo: hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa, cruce el abismo de la vida, con su verdad en la mano, y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente. Créalo, amigo: un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.
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4.07.2009
arrugas
y peladas como estaban, (y tambien los zapallitos)
me dispuse a cortarlas en cubitos para saltearlas
(no sé si fue el ácido, esa amargura)
corté con la derecha y las sostuve con la izquierda
ahora
las yemas de mi mano izquierda
están
oscuras y arrugadas
y
las de la derecha sanitas y claras
como si no hubiera pasado nada
mientras tanto, los padres envejecen
3.17.2009
Innovemos, dale

Una cagada. Mi hermana y mi vieja habían elegido "el huevito" y yo quise uno diferente.
Gran fiasco ver la foto y después tenerlo en la mano y que pesara 2 gramos y pareciera de juguete. Además en la UCA nunca había señal. Malditos Subsuelos.
Mariconié tanto que mi vieja me lo cambió. Me dio El Huevito. Bien, duró bastante. De fines de 2005 hasta Agosto de 2006. La primera noche que fui a bailar con mi ex y unos amigos a Acqua en Puerto Madero ni me di cuenta y se me voló del jean gigante.
Allí, luego de la pérdida volví por un tiempo al 1100, que seguía escondido en la casa de mis viejos, el sueldo de teletech no me daba para invertir en uno mejor. Al tiempo mi vieja perdió su celular, y me lo pidió. Buu.La luz, en vez de verde era blanca y el bordecito también.
Monono. Pero, ¿se acuerdan que este era el celular bailarín? Bueno, un día descansaba en un estante, y sonó y sonó en la otra punta de la casa y no llegué a atender, mi amiga Camila se quiso acercar para pasarmelo y se le cayó de las manos. Bailarín hijoeputa. La pantalla se partió en dos. ¿No era acaso el celular irrompible? Maldita sea.
Después de ese y de pura lástima me regalaron un celular muy lindo -el más lindo que tuve-, un SonyEricsson grisecito sin cámara, pero que tenía un relojito re lindo que se veía desde afuera.
Pero como es en mi caso, todo lo bueno dura poco: al poquito tiempo me afanaron la mochila con este celular adentro. Fui a Movistar a hacer la denuncia y me dieron un alcatel horrible como este:
en compensación temporalmente. Parecía cool pero en verdad la fotito esa del fondo era una especie de sticker que no se podía cambiar y las letras eran grises medio transparentosas. Tenía ringtones desagradables. Era horrible. Lo odié y lo tuve en calidad de préstamo mucho tiempo hasta que a un amigo de mi viejo cambió el celular y me regaló el viejo así le devolvía ese a Movistar. (Claramente están hartos de regalarme celulares).
Además me dijo: ¡Está re bueno! ¡Tiene cámara! Y bueno, si viene de arriba para qué me voy a negar!
El siemens no sólo tenía cámara. Tenía un sólo ringtone, vibraba re poquito y no tenía el cable que te dejaba bajar las 3 fotos que podías sacar. Además yo tuve que conseguirle un cargador, que prácticamente no existía en el mercado Argentino. Fue un gran error.
A este no me acuerdo cuándo lo perdí. Creo que no fue hace tanto. Desde entonces tuve 3 Nokias. Iguales, así:
Al final, Nokia es el que más me gusta, pero a veces se lo cambio a mi mamá porque recibo o mando fotos y le uso su Motorola cagadita que es este:
Resumiendo creo que tuve más tipos de celulares que tipos de amantes.
Y queiro un celular nuevo, ya me sé todos los ringtones.
3.09.2009
something
otros lo somos para el oído,
algunos huelen bien,
otros brillan, son lisitos o ásperos; pero atractivos, claro
y por último algunos están hecho para ser lamidos.
qué rica la gente.
12.09.2008
hay un mirador
y estás vos
callado, observando ese más allá
que te angustia tanto
ese más allá que queres asir
constantemente
ideando nuevos trucos
para mentirte
y ahí está
el más allá que te mira y lo mirás
y siento con qué fuerza
negás
tus instintos de héroe
tu sed
y preferís decir
que no te importa
y que por eso
no te esforzás.
de esos misterios
irrelevantes para la mente
se nutre mi ser:
saber si alguna vez llegarías
a ser blanda
conmigo,
con vos, sobretodo
si alguna vez
no decías No
y te dejabas
tocar
un poquito
si te animabas a jugar
conmigo
o al menos con vos
despeinarte
bailar
saltar
pero no.
sos hija única
y todos los juguetes
son tuyos
vos, en cambio,
no tenías nada:
mudanzas,
amigos,
historias,
eras de verdad
uno de esos hombres.
creyendo que era mi turno,
yo jugué y aposté todo
por cambiarte el perfume
por ahogarme con tu voz
y duró.
hubiese sido
para siempre
si yo fuera
una de esas mujeres.
cómodas
jugando
seduciendo
tocando
preguntándonos
si el príncipe es la excusa
si la excusa es el príncipe
si en realidad
queremos hacerlo
por nosotras
de una vez
o no.
La nena
viene a visitarme una vez por semana.
La nena fuma, yo no la critico.
hablamos, tomamos mate.
Mucho hablamos.
gesticula,
mucho también.
La nena se va de mi casa
-no me gusta cuando se va-
y se lleva la ilusión de que yo le enseño cosas:
pero es ella la que aprende.
yo la quiero.
La nena no sabe que yo no tengo otra amiga así.
a veces
soy una más
de las tantas que desean
entenderte
fuiste Zeus
fuiste también
u n a c u c a r a c h a
me embaucás
y
pienso que soy quizá
un experimento tuyo
después
siento
y sé
que vos y yo
siempre
estuvimos
jugando.
"Todo ha cambiado mucho", me dice.
Le queda lindo un año más.
El mundo le da menos miedo
sonríe,
camina más erguido,
lo que opinaba ahora lo sabe.
Lo miro contenta,
es hermoso
es fuerte
y descubrió que el tiempo es real.
temo:
los sueños
con azares
me dictan lo que debo hacer
temo:
inventar excusas
me aleja del centro
llegar siempre a la misma conclusión idiotizante
me cansa
sé todas mis respuestas.
10.02.2008
esto
La estoy tomando lentamente.
Me la merezco.
En general me gusta el vino tinto, y este no lo había probado, fue uno de los que me regalaron para mi cumple.
Pruebo el vino, no es delicioso ni es desagradable me gustaría que haya alguien acá que valide mi neutral opinión, pero estoy con Dionisio, y no le gustsa el vino ni tiene la capacidad de decirme que sí ni que no. Así que intentaré conformarme con mi dubitativa sentencia que mantendré hasta el fondo de la botella ( la cual es obvio que no termino esta noche).
Hoy tuve un día extraño físico-emocional-intelectualmente me levanté a las 7 y al fin mi malhumor se fue junto con mi constipación por el retrete. Fui feliz. Pero tardé un tiempo. Después me miré en el espejo y vi mi pelo. Anoche me había ido a dormir con el pelo húmedo. Charán. Mafalda con rulos. Entre secador y planchita y algun que otro retoque makeupístico me alisté a las 7.55, temor. Ya llego tarde y la señora hermosa de Narrativa (de la cual estoy perdidamente enamorada) me tiene junada y siempre le llego tarde. En fin. Pero siempre voy peinadita y linda para ella. Ja, enamorada de la maestra. Bueno. Me como mi granola con leche. Salgo, el 39 llega de toque. Me subo. lalala. Me senté, genial. Anu ya me había mandado 57 sms para decirme lo rata inmunda que soy que siempre llego tarde y si hoy iba a ir. Tomaba lectura, yo falté también el jueves pasado. Me bajo del 39 paso por la fotocopiadora y me llevo los 5 apuntes q eran para hoy. Llego al aula 511. Entro, me siento atrás de todo con Anu. Ya tomó lista y lectura me dice. Me tranquilizo. La profe sabe que llegué 5 minutos antes de que de receso (amo que diga "receso", amo la amo la) pero todo bien, ta explicando Montaje de un powerpoint que va a subir que resume los textos, etc.
Recreo. Charlo con Anu. Le cuento de mi cumple, le cuento de la Isla. Le cuento que hoy tengo terapia y no quiero ir porque estoy bien. Aprovechalo, me dice, siempre salen cosas nuevas. Hm. Pienso. Puede ser. Pero es como que ultimamente no tengo nada de ganas de ir a terapia, le cuento. Saludo velozmente a Paulita que está con los de mi año en la puerta de la izquierda. Es divina Paulita. Guillermo está en tu casa? me pregunta Anu. Sí, por? de chusma nomás. Hoy se va.
Volvemos al aula y Virginia (sí, Virginia se llama la profe) empieza a explicar el montaje de Eiseinstein, habla de algo de historia de Rusia, de la Revolución, de El acorazado potemkin, La Madre, La Huelga y los personajes sin nombres, universalizados. Filmes que no buscan que empatizes con el personaje sino que reflexiones acerca de lo que ves desde una distancia prudencial. Y que te revoluciones. Me hace pensar bocha. La miro medio fijo. Se pintó los labios de bordó. Ojalá alguna vez hablar tan claro como Virginia, enseñar con tantas ganas. Me acuerdo de toque de cuando estudiaba Letras y tenía profesoras así, las de Historia del Arte, las de Teoría Literaria. Disfrutaba tanto ir a la facultad. Todo era aprender, absorver, asombro. Ahora me aburro mucho. Me falta poco para ser Licenciada en Ciencias de la Comunicación, aún menos para ser Periodista pero odio las noticias, la agenda setting, la empresa periodística. Clarín. Odio lo. La Nación. Odio lo. Ámbito. Odio lo. Puedo seguir. Sólo parezco disfrutar las teóricas, y radio.
Bleh. Llegué a casa, cocinamos, almorzamos medio con cara de culo. angustia de separación, ofusque de los dos. Me tiré en la cama un poco, él vino, yo seguia con mi dolor de panza. Hubo un incidente, fumamos, nos reimos, disfrutamos, nos quedamos dormidos. Nos despertamos con 2 timbrazos violentos, aunque no esperábamos a nadie. Tan dormidos y en pelotas ninguno de los dos quiso levantarse. Era Wido. El portero le había abierto abajo, y entró solo por la puerta de la cocina que supuestamente habíamos dejado abierta. Pero si yo cuando volvi de la facu entré por la del living. No sé. Wido entró y nosotros en pelotas en la cama. Me cagué toda. El ruido de la puerta pesada abriéndose, saber que alguien está entrando a tu casa y no saber quién es.
Wido también estaba asustado, pensó q nos habían matado o algo así. La puerta abierta, nadie le atendía el timbre. Nos vestimos, yo no entendía nada. Me re dolía la panza, en el living hacía mucho calor, las ventanas cerradas, la luz, mis ojos chinos, dormidos, ardían, mi miedo, mi frustración. La hora. El celular sin batería. Qué hora es. Pregunto. Qué hora es. No llego a terapia, la puta madre. Bah, no tengo ganas de ir. Lo llamé al psicólogo. Le dije lo de mi dolor de panza. Me lo cambia para mañana.
Demasiada violencia para un mismo día. Sumado a lo debil que se siente mi cuerpo. Wido se va, Guille come fruit loops yo como granola en el balcón.
No nos hablamos.
Pasa esto, cada vez que se está por ir. Él tampoco fue a terapia esta semana. Estamos nerviosos.
Estoy realmente asustada. Nerviosa. Lo de la puerta me asustó. Sumado a lo de la cámara de hace unas semanas me siento más insegura que la mierda. Odio vivir acá tanto como odio Clarín. Guillermo decide que se va, me dice que vuelve mañana si no se va a Azul y yo le digo que haga lo que tenga que hacer me dice que no me haga la víctima le digo que le estoy hablando en serio y se enoja y me enojo. Él hace su bolso yo chateo está casi listo, yo no. Me visto le digo te acompaño al Plaza si querés, te invito a tomar un café si querés. Dale.
Vamos a la esquina de nuevo discutimos sobre si el café es aca o cerca de la parada vamos cerca de la parada. 152, bajamos a 1 cuadra de 9 de Julio, nos sentamos. Tomo Submarino Guille toma un Licuado. No hablamos. Saco el anotador, nos ponemos a escribir y dibujar. Me dice que le molesta estar al pedo. Le digo que lo entiendo. Porque lo entiendo. Es una cagada. Nos amigamos, charlamos un poco más. Igual sigo seria no estoy enojada, sólo pensando miles de cosas. Qué te pasa. Quiero escribir, le digo. Nos damos un besito en la puerta del café.
No me acompañás a la parada. Bueno está bien. No me gusta esta parada del 129. Hay olor a pollo y me hace acordar a un día q nos peleamos un poco, también ahí.
No somos muy buenos para despedirnos.
Guille se sube al micro, camino unas cuadras me subo al 39. $0,90 por favor. Me siento. Son pocas cuadras. Se me caen 3 lagrimitas. No sé bien por qué. Creo que porque tuve un día de mierda. O porque siento que fue un día de mierda por mi culpa. Tampoco fui a ensayar con Joaco. No puedo cantar igual, grité mucho el Lunes.
Y llegué acá, miré blogs. Me gustó leer lo último de Kristy. Me está aburriendo Estornudo con la historia de la piba, Marce no actualiza, a Lucía la veo cada 3 días, Irene está estudiando. Yo hoy, esta noche, tengo que estar sola. Decido. No invites a nadie me digo. Pero mis pensamientos van a mil. Entre Eiseistein la puerta mi pelea con guille y los zapallitos con pescado y mi ausencia a terapia y canto me doy cuenta que hoy no hice las cosas bien.
Tengo un poco de miedo.
9.10.2008
truth
Ivanna dice:
bah, no
Ivanna dice:
no duelen las palabras
Ivanna dice:
son más bien como un desagote, tipo menstruación
Ivanna dice:
duele adentro
Ivanna dice:
las palabras alivian